Cada color fue elegido por su relación con objetos cotidianos y materiales nobles: papel, tela, piedra, arcilla, madera.
No pasan de moda, y resisten el paso del tiempo, como las fotos impresas que se guardan para siempre.
Creemos en la fotografía como objeto: algo que se toca, se guarda, se hereda.
Es memoria, tiempo y materia. Por eso todas nuestras elecciones están pensadas para durar.
Cada tono dialoga con la luz, con la textura y con el paso del tiempo.
Estos colores están hechos para ser tocados, vistos una y otra vez, y conservar su carácter con los años.















